Tuesday, June 28, 2005

Primer encuentro

Íbamos rápido, demasiado rápido... Keitaro es siempre demasiado cauteloso, sobretodo con Paris a bordo, por eso de las apariencias y tal. Miré hacia atrás y el pobre Paris estaba agarrandose como podía al asiente con ambas manos y con una expresión clara de mareo. Se veía gracioso, debo admitirlo.

"Algo anda mal"

Oía que Keitaro decía algo, pero no entendía qué. Paris asentía cada par de segundos a las instrucciones de Keitaro, yo no le puse atención (tal vez debería haberlo hecho). Tal vez no hace tanto que lo conozco, pero sé que algo oculta -como siempre.

Me molesta que me oculte información, sobretodo si cree que así me protege. Por todos los dioses, Keitaro, ya no soy una niña.

De pronto se detuvo y menos mal que reaccioné pronto o me habría golpeado seriamente la frente. Keitaro me miró sonriendo, casi con reproche: "¿Ves? Por eso te digo que uses el cinturón de seguridad" Ah, no lo dijo, pero sé qué lo habría dicho en otras circunstancias. Abrió la puerta y se bajó, yo le seguí.

A nuestro alrededor se olía la sangre, se escuchaban los lamentos de almas atormentadas. Paris parecía confundido. Tal vez sentía lo mismo que nosotros... a veces se me olvida que ya no es el niño que conocí hace 10 años y al cual le debo la vida.

Una gran avenida. Tres cadáveres dispersos. Una sola silueta en pie, desnuda, de pelo largo... Esa energía... yo conozco esta presencia.

Los recuerdos se agolpan en mi mente, una antigua herida arde en mi cuello y me obliga a llevarme las manos a las cicatrices, en un gesto involuntario. Miré con rabia a Keitaro, no debió haberme ocultado esto.

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